Desde febrero de 2016, cuando pusimos fecha a esta aventura para hacerla real, esto era solo un proyecto, una locura, algo difuso y sin forma. Una idea pero sin un cuerpo definido. Un sueño en definitiva que quería ser realidad.
Salto al vacío
Salto al vacío es la categoría que agrupa todas las entradas que se refieren a nuestra aventura antes de que de el comienzo del viaje en si. Vive con nosotros todos los preparativos de una vuelta al mundo en furgoneta.
Malvivir para vivir
En su libro Diario de un Nómada el escritor que viaja en moto, Miquel Silvestre, dice que dejó su plaza como registrador de la propiedad (una de las oposiciones más difíciles a las que puede enfrentarse alguien hoy día, fue número uno de su promoción tras seis años de estudios sin descanso), para dedicarse a escribir y viajar. Según dice eligió «malvivir para vivir«.
Dejó una excelente plaza con trabajo asegurado de por vida por perseguir un sueño y vivir una pasión, ser escritor y viajar en moto. Cosa que ha conseguido publicando sus documentales en RTVE.
Vivir en tres metros cuadrados
Poco más de tres metros cuadrados, esa es la superficie «habitable» que La Vane nos ofrecerá a partir del 10 de abril de 2018 para poder dormir, cocinar, escribir, trabajar, etc. Esa será nuestra casa.
En esta tercera publicación de Salto al vacío, que narra la preparación de nuestro cambio de vida, os voy a intentar mostrar los cambios y modificaciones realizados a La Vane para poder vivir en ella de una forma mínimamente cómoda y confortable.
La Vane
Nuestro vehículo es una viejoven Nissan Vanette Practic Combi-5 que vio sus primeras luces un ya lejano mes de abril del año 1994 en la toledana población de Talavera de la Reina.
Llegar hasta La Vane ha sido un proceso que podría ocupar todo un capitulo de un libro, de hecho así será, porque en ello me encuentro ahora mismo. Seguid atentos.
Salto al vacío
En los diálogos de la película The Matrix (The Wachowski Brothers, 1999) hay un momento en que Morpheo tiene sentado delante a Neo por primera vez y le dice:
Te explicaré por qué estás aquí. Estás porque sabes algo, aunque lo que sabes no lo puedes explicar, pero lo percibes, ha sido así durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo, no sabes lo que es pero ahí está como una astilla clavada en tu mente, y te está enloqueciendo.
Esa sensación ha sido una constante en mi vida, una sensación de desarraigo, de no estar en el lugar adecuado, de estar en un lugar que no te corresponde.