Imagen del interior de la Nissan Vanette de 1994

Vivir en tres metros cuadrados

Poco más de tres metros cuadrados, esa es la superficie «habitable» que La Vane nos ofrecerá a partir del 10 de abril de 2018 para poder dormir, cocinar, escribir, trabajar, etc. Esa será nuestra casa.

En esta tercera publicación de Salto al vacío, que narra la preparación de nuestro cambio de vida, os voy a intentar mostrar los cambios y modificaciones realizados a La Vane para poder vivir en ella de una forma mínimamente cómoda y confortable.

Usar muebles al más puro estilo «camper» es algo que descartamos casi de inmediato, puede que para viajes de duración determinada sean una buena opción pero cuando esa barrera de tiempo se rompe para convertirse en indefinida no parecen una opción viable por diferentes motivos: peso, proceso de montaje y desmontaje, resistencia, espacios resultantes y otros inconvenientes.

Nuestra idea es partir con lo básico e ir implementando soluciones conforme sean necesarias o las vaya pidiendo el día a día. Estamos en contra de equipar por equipar, queremos ceñirnos a lo básico para vivir… que muchas veces es menos de lo que imaginamos.

La máxima era tener la mayor superficie de descanso y ocio posible en un habitáculo tan reducido era el objetivo principal de la preparación de La Vane, a ser posible sin tener que montar ni desmontar nada cada noche o cuando se tercie descansar o pasar un rato de ocio o trabajo.

Después de darle muchas vueltas al asunto tomo la decisión de montar una estructura basada en listones de madera de 35 por 35 milímetros que eleva el suelo de la furgoneta unos 25 centímetros y sobre cuya superficie, fijaría una pieza central y seis trampillas o tapas que cerradas dejan una espaciosa cama de 130 centímetros de ancho por 190 de largo, espacio más que suficiente para descansar de forma cómoda.

Así, con la idea en la cabeza y tras realizar unos pocos bocetos me desplazo a un almacén de maderas donde compro todo lo necesario y comienzo la tarea. La primera fase es crear la estructura, así que «armado» de sierra de calar, cola de carpintero, taladro y tornillería varia, comienzo el montaje.

Aspecto inicial de la estructura interna

Pasados unos días consigo concluir la misma, es fuerte y resistente como para aguantar nuestro peso pero a la vez es mucho más ligera que otras basadas en hierro o acero. Además de dejar casi todo el espacio interior aprovechable.

Estructura interna presentada en La Vane

La segunda fase es colocar el contrachapado de Okume en la superficie, presentar las trampillas o tapas y realizar los ajustes y cortes necesarios para que encaje perfectamente en la furgoneta y a la vez pueda usarse sin problemas. Como tengo la inmensa suerte de vivir en un pueblo y poder aparcar en la misma puerta de casa las pruebas no se convierten en una pesadilla y puedo hacerlas muy cómodamente, entrando y saliendo cuantas veces fue necesario.

Estructura con las tapas presentadas

Bueno, la parte de serrucho y clavos ha concluido, llega la fase de pintura que comienza con una capa de selladora a toda la estructura y tapas. A las tapas les aplico dos manos. Pintar decenas de caras de listones es un coñazo soberano, además por cuestiones familiares esta fase se alargó más de lo deseable y llegué al final un poco agobiado con el asunto. Un alivio acabar con esta parte del trabajo.

Estructura interna con imprimación

Finalmente pasamos a la fase de acabados. Todo el perfil externo de las tapas se refuerza con una pletina de aluminio de 2 milímetros de grosor y 20 de ancho convenientemente atornillada. Las tapas o trampillas se fijan a la pieza central con bisagras de piano inoxidables, usando -como para el perfil mencionado- tornillos también de acero inoxidable.

Estructura finalizada con colchones

Como último remate coloco topes de fieltro para que las tapas no golpeen o rocen contra la estructura, dando por acabada esta pieza. Vendrán después otros trabajos como la creación de una ducha con su correspondiente bomba de agua, aislamiento de La Vane con Kaiflex y otros trabajos menores, pero será motivo de futuras nuevas entradas y más detalles que os mostraremos también en vídeo.

2 comentarios en “Vivir en tres metros cuadrados”

  1. Javi eres un crack Mc Guiver a tu lado era un manazas. Genial el invento y muy buena ejecución del mismo aprovechando cada cm de espacio solo para lo esencial y respetando esa comodidad necesaria para poder descansar…lo dicho un crack.

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    • ¡Mauricio!

      Ya será menos hombre, pero se agradece el comentario… el primer comentario de la web. La historia dará fe del mismo.

      Un abrazo.

      Javier

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