Camperizando una Vanette: la claraboya

¿Necesito una claraboya en mi Vanette? Respuesta corta: sí. Respuesta larga: lees el artículo y te enteras de todo.

Una cosa está clara, en un espacio tan pequeño la ventilación es fundamental, y más si sois dos personas. Además, si usas calefacción en el interior es importante tener un sistema de ventilación.

¿Cómo me preparo para instalar la claraboya?

De instalar el suelo en el anterior artículo dedicado a la camperización nos vamos a la parte contraría, el techo. A ver si somos capaces de no cargarnos nada y conseguir el éxito.

He visto muchas formas de hacerlo, desde quien se dispone a cortar la chapa a mano (taladro para hacer una perforación por donde quepa la sierra de metal manual y ale… no recomendable), quien tira de radial o, como en mi caso, usando una sierra de calar.

Aunque pueda parecer lo contrario la chapa de un vehículo es blanda, y ojo que la Vanette es de la vieja escuela y parece que no aplica en esa máxima, pero ya os digo que es sorprendente la facilidad de corte.

Claraboya Fiamma y butilo, todo preparado para ejecutar la obra del año.

Como digo, voy a explicar la forma en que instalé nuestra claraboya, pero vaya por delante que cada uno debe hacerlo como mejor vea o limitado a sus habilidades con las herramientas de corte u abrasión.

Medir, medir y medir

Ten en cuenta una cosa, una vez metas la sierra o taladro y hagas la primera perforación, la suerte está echada y no hay vuelta atrás sin que sea un quebradero de cabeza importante: soldar, lijar, imprimar, pintar…

Mide las cosas todas las veces que veas necesarias, y una vez lo tengas todo requetemedido, vuelve a medir.

En mi caso utilicé cinta de carrocero para marcar bien las medidas y encontrar el punto central exacto de La Vane, luego marqué también con cinta el espacio exacto donde iba a abrir el hueco.

Mide las veces que sea necesario antes de hacer los taladros.

Me aseguré de estar justo entre los dos nervios traseros, en la mitad exacta, para no cortar ninguno de ellos (importante esto). Calculé lo mejor que pude las líneas para que la claraboya no quedase torcida.

Finalmente, también con cinta de carrocero, tiré varias líneas para que el patín de la sierra de calar no raye la pintura al pasar sobre las zonas a cortar.

Todo el proceso me llevó algo más de media hora.

Última comprobación de medidas. Pongo una broca de 10 milímetros para metal en el taladro y me dispongo a realizar los agujeros por los que luego entrará la hoja de la sierra de calar.

Mi taladro perforará el cielo, y mi sierra horadará la tierra

Apoyo el taladro en el punto exacto, me aseguro de que está en modo broca y no percutor, aprieto poco a poco el gatillo de la herramienta (esto suena raro) y hago un poco de presión, suave, para no doblar la chapa, hacía abajo.

La broca es nueva y apenas hago un poco de presión se come el metal como si fuese un cuchillo caliente hundiéndose en mantequilla. Bujaraco que te crió.

Si hay algo mal es ahora cuando tocan los lloros y pensar en cómo reparar el destrozo. Pero como sois, seguro, tan agonías como un servidor doy por hecho que todo está correcto.

Turno de la sierra de calar. Hoja para metal y corte curvo (son menos anchas), cuelo la hoja por el agujero que acabo de hacer, me encomiendo a San Black & Decker, patrón de los bricolajeros, y de nuevo le doy al gatillo.

Hecho. Sierra de calar y hueco abierto.

Ojo de águila sobre la linea trazada para recortar el hueco exacto que ocupa la claraboya. Me sorprende la facilidad con la que se corta la chapa de 0,8 milímetros del techo de la Vanette.

Hueco visto desde dentro de la Vanette.

En apenas un minuto la cosa está hecha. El trozo de chapa cae dentro de la zona habitable y servidor asoma la cabeza (con cuidado, no hagas el cabra que hay rebabas del corte, mejor no hagas esas cosas). Abierto el hueco.

Preparación del hueco

Ahora toca realizar algunas tareas previas a la instalación del premarco donde fijaremos la claraboya.

Lo primero y más importante para evitar accidentes innecesarios es limar bien los filos de la chapa del hueco que acabamos de abrir. En mi caso uso una simple lima para metal manual.

Como es un hueco pequeño, de 28 por 28 centímetros, en apenas 20 minutos los bordes están perfectos y ya no cortan ni tienen rebabas de ningún tipo. Perfecto

El último paso de este apartado es dar una mano de minio, o cualquier otro producto antióxido, sobre los bordes de metal que han quedado expuestos por el corte.

Sí, es un filo tan solo, pero puerta ideal para que con el tiempo el óxido se coma nuestra furgoneta sin que nos demos cuenta. Manita de minio y a esperar que seque.

Premarco ¿Eso qué es?

Todo el mundo del bricolajeo furgonetero lo llama así y yo lo hago igual porque soy igual un poco borrego, repito a veces las cosas sin saber si las digo bien.

Bien, un premarco es ni más ni menos que unos listones o piezas de madera que van fijados por la parte de dentro al techo de nuestra Vanette y que rodea exactamente el hueco que hemos hecho con la sierra de calar.

El premarco se hace porque la chapa de la furgoneta es muy fina y al fijar la claraboya no hay grosor para que esta quede sujeta con firmeza y seguridad al techo.

Premarco fijado con silicona y sargentos.

En nuestro caso el premarco tiene un grosor de 35 milímetros. No es una medida tomada al azar. Es justo el grosor que existe sumando las medidas de la capa de Kaiflex, la cámara de aire (2,5 centímetros) y por fin la capa de bambú que hace de techo.

Para fijar el premarco usamos silicona blanca de la de cocinas. Le ponemos bien por todo el perímetro, da igual que sobre, luego lo limpias y arreando. Verás que la silicona no es suficiente para que el premarco quede pegado así que utilizando piezas de madera sobrantes que teníamos de los muebles las usamos de mártir para no dañar la pintura del techo por fuera.

Sujeto los 4 lados, cada uno con un sargento. Ojo con hacer presión a lo bestia. Si el techo de tu furgoneta es completamente liso y recto no hay problema, pero las Vanette tienen una leve curvatura que si presionas en exceso los sargentos se pierde y luego se acumula ahí el agua.

Mira el parte metereológico y si ves que no amenaza lluvia deja secar la silicona al aire durante al menos 24 horas. Seca antes, pero mejor dejarla unas horas más y que quede más sólida.

Una vez seca recorta picos o retoca con un cutter las imperfecciones que veas con el fin de que todo quede lo más recto y pulido posible.

Si quedan restos de cinta de carrocero retíralos, todo tiene que estar bien limpio antes de seguir con la instalación.

Colocar la claraboya

Para nuestra Vanette hemos optado por una Fiamma Vent 28 en color blanco con mosquitera y sin ventilación forzada (ventilador eléctrico). La más sencilla vamos.

La instalación es muy sencilla pues tan solo tiene 4 tornillos que poner. Permite un grosor de de techo de hasta 5,5 centímetros, así que es ideal para los 3,5 de nuestra furgona.

Colocamos la claraboya en su sitio, nos aseguramos que la bisagra de la misma está orientada en el sentido de la marcha. Si la colocamos al revés y alguna vez la dejamos abierta sin darnos cuenta e iniciamos la marcha, a poco que nos pongamos a 60 u 80 por hora, la arrancará la fuerza del viento.

Ojo, repito, que en novatos y con la emoción esto pasa más de lo que imaginamos. Presenta siempre la pieza en su sitio y revisa bien todos los detalles, que tampoco tenemos prisa.

Comprobamos que todo está bien, que encaja y que no hay restos de material que impidan el correcto encaje de esa parte en su sitio y la retiramos de nuevo.

Claraboya instalada.

Ahora, antes de pasar al último paso, cogemos un trapo de algodón o un tejido que no deje fibras, lo humedecemos en alcohol y limpiamos bien todo el perímetro por fuera, donde luego reposará la claraboya.

Puedes hacerlo con alcohol sanitario. Nosotros lo hicimos con alcohol isopropílico puesto que me sobraba de otras cosas y no deja ningún residuo graso. Pero ya digo que con el sanitario basta.

La obra de ingeniería vista desde dentro.

Esto lo hacemos para que el producto que sella la claraboya con el techo por el exterior agarre con toda la fuerza posible. Para ello hemos utilizado un cartucho de 310 milímetros de Sikalastomer 710 Butilo.

Hay cinta de butilo que es como una tira adhesiva de dos caras, más limpia para manipularla pero quizás menos idónea para techos con una leve curvatura. Prefiero el cartucho la verdad, lo veo más fiable.

Bisagras de la claraboya orientadas en el sentido de la marcha.

Pon el cartucho en una pistola con gatillo, rosca la cánula, cortas para que quede un churro de un tamaño medio y comienza a aplicarlo de forma generosa por la zona que te indica las instrucciones de la claraboya antes de ponerla en su sitio definitivo.

Una vez aplicado el butilo colocamos la claraboya en su lugar y presionamos levemente para asentarla. Es el momento de aplicar más butilo en las zonas que veas que falta.

Ahora te metes dentro de la Vanette y atornillas la parte interior de la claraboya, atornilla hasta cierto punto y luego ves apretando poco a poco, vas mirando fuera por si apretas más de la cuenta. Vigila que no se deforme la curva del techo.

Ya casi estamos.

Ten preparado un vaso con agua mezclada con un buen chorro de lavavajillas. Moja bien tu dedo índice y ves moldeando el butilo para que te quede una junta bien definida.

El butilo, como no lo manipules con los dedos mojados en agua jabonosa, es asqueroso para quitártelo luego. Ten esa precaución y todo irá sobre ruedas, nunca mejor dicho.

¡Y ya está! En un rato has instalado la claraboya en tu Vanette casi sin darte importancia. Ahora deja secar al aire el butilo y listos.

La prueba de fuego viene con la primera tormenta que te pille. En nuestro caso fue rápido porque la zona geográfica en la que trabajábamos en nuestra Vanette era de montaña y llovía más de lo que nos hubiese gustado.

Pues ya estaría la cosa. El próximo artículo sobre la camperización irá sobre la batería auxiliar y su conexión para cargar del alternador. Con su relé separador de carga y su canesú. Nos vemos entonces.

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